Los niños mal educados espantan a las personas
Es extremadamente desagradable para los padres o incluso para los que presencian un niño comportándose inadecuadamente.
Agresión, explosión de rabia y hasta actitudes peligrosas para su integridad fsica son reacciones delicadas, pero estas pueden ser cambiadas.
Los gritos y amenazas no son las mejores alternativas para poner fin a esta actitud. De acuerdo con la literatura especializada se puede utilizar un período de “intervalo” o castigo, en el cual colocar al niño en una situación que no es apreciado por el, durante un cierto tiempo, hasta que comience a cambiar sus maneras.
Determine un lugar, seguro y no amenazante, para ponerlo donde actúan inapropiadamente. Puede ser la cuna, a un rincón de la casa o una silla. Se quedará allí hasta que haya dejado de comportarse de forma inconveniente.
Los niños tienden a mantener un comportamiento cuando éste es recompensado y dejarlo cuando es ignorado.
En lo posible no preste atención, al el hacer cosas desagradables, como gritar, patear, tirarse en el suelo llorando compulsivamente o sin razón. Y para felicitar, siemrpe hágalo con gestos de afecto y aprecio cuando actúen correctamente.
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